Es evidente cada día que pasa, la ya descara parcialidad de la mayoría de “periodistas” o colaboradores que aparecen en casi todos los programas de T5 es un escándalo para la profesión.Se supone que la profesión de periodista, ha de dar una imparcialidad objetiva, una visión general de valoración ética, hacia y para la audiencia, pero estos deleznables colaboradores tanto periodistas como los acogidos colaboradores nefastos que participan en cada programa, se posicionan en defensa de sus famosos o famosillos preferidos, dejan de lado la imparcialidad, para ser defensores totalmente parciales, de amigos, amiguetes o simplemente de los enemigos de sus enemigos.
En este canal televisivo de verdadera basura mediática, solo hay una coincidencia evidente y comprobable, entre todos estos “profesionales” de la manipulación y la mentira, es la defensa acérrima de la TIPEJA BELEN, su gallina de los huevos de oro, entre todos son culpables de la creación de este monstruo televisivo, o bien por fomentarlo o simplemente por omisión de desvelar las verdades ocultas de este personaje, lo que es sorpréndete, si más no, es que ahora algunos quieren recular y aparentar su crítica hacia la TIPEJA, pero que en verdad no engaña a nadie, pues por lo visto, están obligados de momento por contrato a seguir siendo sus palmeros, al menos por un espacio de tiempo indeterminado.
Dejando de banda a la TIPEJA, tenemos ahora también a los defensores de la Pantoja e hijo, de las familias Mohedano, de la familia Ortega Cano y así un sinfín de posicionamientos inverosímiles y a veces fuera de toda lógica.
Está visto que la profesión periodística o la colaboración en lo que se denomina el “mundo rosa”, está cada vez más manipulado, influenciado y lleno de falsedades, para beneficiar a las audiencias, sin importar el daño que se pueda hacer a terceros, sin importar las leyes de protección a menores o el horario televisivo infantil, simplemente sin importar la buena educación y las buenas maneras.
Cuando un periodista o un colaborar, tienen y emplea las dobles varas de medir, en temas que son parecidos, demuestra que ni son éticos ni son profesionales, simplemente se mueve por intereses económicos, sin dignidad y sin poder demandar respeto hacia su manera de ejercer la profesión.
Solo puntualizar que muchos de los que se denominan a sí mismos, “periodistas”, no son más que familiares o amiguetes de algún que otro famoso o famosillo, que consiguen una silla en un plató, para hacer gala de su cateteria, incultura y poca equidad hacia los demás.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario